Avistaje de Aves
El Lugar
Si la observación de aves es su pasión y planea visitar Argentina, ahora tiene la oportunidad de experimentar uno de los más maravillosos lugares que la naturaleza tiene reservados para usted y tener la oportunidad de disfrutar la actividad que más le gusta en una faceta oculta de nuestro país que la mayoría de los turistas generalmente no visitan.
Santa Adela Lodge está ubicado en la región sudeste de la provincia de Entre Ríos, que es "el lugar para ir" si usted es un observador de aves y se encuentra en las proximidades de la ciudad de Buenos Aires. La distancia entre este lugar y la capital de Argentina es de tres horas en automóvil, por lo que no se necesitan vuelos locales para disfrutar de este fabuloso destino.
Lo que hace que este lugar sea único y tan especial no es sólo su proximidad a Buenos Aires, sino que cuenta con una gran diversidad de aves, las que podrá encontrar a lo largo de su estadía en esta increíble región de Sudamérica. Más de 100 tipos de aves nativas, locales y migratorias, incluidas varias especies en peligro de extinción.
Las características geográficas de este lugar proporcionan el hábitat perfecto para gran cantidad y variedad de especies nativas. Nuestra zona de observación está situada cerca del río Uruguay, donde la agricultura ha tenido un gran auge en nuestras pampas y también está cerca de humedales de considerable tamaño, montes de espinillos y fértiles llanuras naturales, por lo que la población de aves es simplemente increíble. Todo eso hace que este destino de observación de aves sea insuperable, ya que es casi imposible encontrar otro destino que combine su cercanía desde Buenos Aires con una observación de aves tan increíble. Para aquellos que buscan aventurarse en lo que nosotros llamamos “la Argentina profunda”, este viaje terminará siendo un verdadero descubrimiento.
Dado que manejamos un área muy extensa y que disponemos de varios lugares de observación de aves, personalizaremos su viaje según su interés principal. Podemos hacer avistajes desde Ceibas a Colón, o sea que aproximadamente cubrimos un territorio de más de 200 kilómetros de largo por 70 kilómetros de ancho, lo que nos permite organizar tanto una corta excursión directamente a las zonas de observación con mayor cantidad y variedad de aves más cercanas a la gran ciudad (ideal para viajeros ocupados) o quedarse una semana visitando diferentes lugares que no sólo son excelentes para la observación de aves, sino también para disfrutar de otros animales o para explorar diferentes destinos culturales locales.
Tours
Estamos orgullosos de organizar viajes de observación de aves a medida de cada cliente según sus objetivos. Nuestros programas de observación de aves están hechos para todo tipo de presupuestos y necesidades, desde un día hasta una semana de duración, para todos los amantes de la naturaleza y observadores de aves, desde principiantes hasta expertos. Preferimos recibir contingentes pequeños para asegurar un trato personal y asistencia profesional a todos los miembros de cada grupo. Amamos la naturaleza, por lo que ponemos especial énfasis en no molestar a las aves en particular así como a la naturaleza en general, y estamos comprometidos a preservar y proteger nuestro medio ambiente. También tenemos experiencia en toda la flora y fauna de la zona y ofrecemos recorridos personalizados para observar otros animales salvajes.
Dichos recorridos están planeados para el avistaje de mamíferos y reptiles de nuestra región. Incluyen especies como ciervos axis, jabalíes, búfalos de agua, carpinchos, liebres europeas, zorros y lagartos overos, entre muchos otros. Estos recorridos también están dirigidos por consumados guías y aunque el aspecto de observación de aves del destino no será ignorado, el avistaje y la fotografía de animales grandes y pequeños, será el foco principal de nuestra atención.
En términos generales, nuestros recorridos comienzan cuando recibimos a los huéspedes a su llegada al aeropuerto internacional de Buenos Aires o cuando los pasamos a buscar por su hotel en la ciudad, generalmente a primera hora de la mañana. Conducimos por el resto de la mañana, almorzamos en el alojamiento para luego partir inmediatamente a los campos de observación de aves hasta el atardecer de esa primera tarde. Nos hospedamos en la estancia Santa Adela (alojamiento de lujo) durante la cantidad de días que el cliente haya elegido y luego lo llevamos de regreso a Buenos Aires después del almuerzo de la última mañana cuando finaliza la expedición. Todos los servicios durante su estadía son de primera clase: desde la atención esmerada de nuestro personal, la calidad de nuestra cocina (el vino argentino de primeras marcas y la carne de res de alta calidad son uno de los aspectos más destacados del alojamiento), nuestros vehículos doble tracción disponibles en el campo y la profesionalidad de nuestros guías hará de este viaje una experiencia inolvidable.
Todas nuestras jornadas de avistaje son conducidas por un guía profesional. Recomendamos que el tamaño máximo de nuestros grupos con un solo guía no sea mayor a 8 participantes o sea que si el grupo incluye más personas usamos al menos dos guías. Los itinerarios están planeados para maximizar sus experiencias de observación de aves, así como aprovechar los aspectos más destacados de cada destino, ya sean culturales, históricos o paisajísticos.
Si está buscando un programa de observación de aves en destinos fuera de su país, pero no puede escaparse por mucho tiempo, la estancia Santa Adela le ofrece recorridos cortos para sus próximas vacaciones de hasta una semana en el campo. Podemos hospedarlo por la cantidad de días que se ajusten a su itinerario de viaje, a su elección. Los recorridos por un solo día también están disponibles para los visitantes que se quedan en Buenos Aires por otras razones, como negocios, turismo, etc.
Las Especies
El monte natural de nuestra región es una fuente inagotable de observación de aves endémicas en cualquier momento del año. Hay muchas aves especiales. Algunas de ellas son el Espinero crestudo o copetón, el Espinero chico, el Chinchero grande, el Cacholote castaño u Hornerón, el Anambé chico o Tijerilla, el Curutié colorado o Chamicero barbiamarillo, el Curutié blanco, el Canastero de pico corto, el Pijui Chotoy y la Coludito copetón.
Las llanuras brindan buenas oportunidades para encontrar al primo argentino del avestruz africano: el ñandú también conocido como Rea, al igual que a sus parientes cercanos: la colorada y la perdiz chica.
Dado que esta región posee lagunas y bañados de aguas permanentes, las especies acuáticas también son muy abundantes, con muchas aves interesantes como la Espátula rosada, el Cigüeñón, la Cigüeña maguari o Tuyango y el Chajá. Los patos como los Brasileños, los Sirirí pampa, los Barcinos, los Capuchinos y los Maiceros son algunas de las especies de aves acuáticas que los huéspedes pueden ver en los cuerpos de agua de la zona.
En cuanto a las aves rapaces, esta parte del país también es ideal para ellas con algunas menciones especiales como Gavilán cangrejero colorado. Otras aves disponibles son el Cuclillo crespín, el Atajacaminos o Chotacabra tijereta, el Ñacundá, el Pájaro carpintero de los cardones, el pájaro Carpintero blanco, Batara mayor y Bisbita amarillento. Es un gran lugar para Monjitas, como la Monjita gris o Viudita gris, la Monjita blanca fácilmente visible y la Monjita coronada, mayormente visibles en invierno.
Lo que ninguna de las otras compañías de observación de aves del país pueden hacer es visitar los dormideros de palomas de esta zona que son realmente únicos en el mundo: vemos literalmente millones de tórtolas (Zenaida auriculata) saliendo al amanecer desde el monte donde anidan o su regreso al mismo durante el atardecer. La observación de este espectáculo vale la pena el viaje en sí mismo; pero si está buscando especies poco comunes en Argentina, otro punto destacado de su recorrido por esta región sería un encuentro con la Monjita dominica en peligro de extinción, o con el maravilloso Tordo amarillo o dragón también amenazado. Otras especies protegidas por su baja población que se pueden encontrar aquí, principalmente en verano, son el Capuchino garganta o Semillero gorjioscuro. Los más singulares de ellos son el Capuchino canela, el Semillero castaño, el Semillero culirrufo y el Semillero palustre o Capuchino pecho blanco. Otro visitante raro de la zona que se observa durante los meses cálidos del año es el Correlimos batitu, que también está disminuyendo en su población.
Por todo esto, un viaje a Santa Adela Lodge en el sudeste de Entre Ríos es muy recomendable o incluso "imprescindible" si su objetivo es visitar un paraíso de observación de aves en Argentina.




























